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CITA CON LA HISTORIA

Este es el extracto de la entrada.

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MONUMENTO A UN INSECTO

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Boll Weevil Monument in downtown Enterprise, Alabama

 

Saludos amigos lectores de “SOMOS VIRGINIA”. En esta ocasión, “Una cita con la Historia” comentará sobre un curioso monumento construido en honor a un insecto. Así tal cual, monumento a un insecto, levantado en su honor por una comunidad estadounidense. Este hecho ha sido comentado en muchas notas y artículos, la mayoría con acierto, otras no tanto, pero, por ser tan original, el mismo ha llamado la atención a través del tiempo, motivando numerosos escritos.

Se trata de un insecto “plaga”, es decir, un insecto dañino para un cultivo, plaga que, sin el manejo y combate apropiado, reduce considerablemente las cosechas, en este caso, del algodonero. La trascendencia e importancia del cultivo, así como la descripción y cuantificación del daño producido por el insecto, permitirá comprender la razón por la cual una comunidad entera decide dedicar un monumento en su honor.

I.-   ANTECEDENTES

El trabajo agropecuario ha sido pilar fundamental para el desarrollo y progreso económico de los Estados Unidos.

Los primeros colonos, conocidos como “pioneros”, llegaron principalmente de Europa, Inglaterra, Irlanda, y Escocia entre otros, abandonando todo lo que tenían en sus países de origen, para radicarse en tierra americana. Sin poder mirar hacia atrás, dieron todo de sí, con gran esfuerzo y tesón, para establecerse en su nuevo destino. Como era natural, obtuvieron su alimento a través de la agricultura y la ganadería, actividades que en principio serían rudimentarias y que evolucionarían con el tiempo, siguiendo los pasos del desarrollo industrial, convirtiendo a los Estados Unidos en la potencia económica que es hoy día.

Además de una muy importante producción de leche, carne de res, aves y cerdo, desarrollaron cultivos como el maíz, soya, trigo y algodón entre otros, siendo éste último el que sirve de base a nuestra historia.

II.-  DESARROLLO DEL CULTIVO DE ALGODON

El algodón es una planta universal, es decir, a diferencia del café, que proviene del Africa (Etiopía), o la papa y el maíz originarios de América, el cultivo del algodonero se reporta en países como México (8.000 años A.C.), pero también al otro lado del mundo, en la India y Egipto (7.000 años A.C). El desarrollo de su cultivo va de la mano con el desarrollo industrial. Su fibra se convierte en la más utilizada cuando se inventa la “Máquina Hiladora” (Inglaterra 1738), y que con los años se va perfeccionando (1764, 1769), facilitando la confección de ropa y por tanto, el desarrollo de la industria textil, que haría del algodonero un cultivo de primera necesidad en el mundo. Al otro lado del Atlántico, en 1793, el estadounidense Elis Whitney inventa una máquina que facilita separar la fibra del algodón de su semilla, la “Desmotadora” que unida a la hiladora, potenciaría aún más a la industria textil, y con ella, la demanda de la fibra de algodón.

III.- EL ALGODON EN ESTADOS UNIDOS

El uso de la desmotadora, así como la mano de obra esclava, permite a los Estados Unidos producir un algodón más económico que el proveniente de la India, o de Egipto. Por este hecho, los ingleses, con su desarrollada industria textil, dirigen su compra de fibra hacia el occidente, disminuyendo su cuota de compra a Egipto y la India, debilitándolas económicamente, e incluso, se valen de ésta circunstancia para colonizar a Egipto (1882). Por el contrario, Estados Unidos incrementa la superficie de siembra al sur de su territorio. Al finalizar la guerra civil norteamericana en 1865, los estados de Misisipi, Virginia, Georgia, Arkansas, ambas Carolinas, Texas y, muy especialmente, Alabama, se convierten en importantes productores de algodón; su economía gira en torno a ésta industria, y por tanto, el bienestar de sus habitantes depende de él. Esta situación se mantendrá por años, hasta principios del Siglo XX.

IV.-  LA PLAGA

En 1916, aparece por primera vez en Alabama un insecto, plaga del algodón. Desconocido por los agricultores, se presume proveniente de los algodonales mexicanos. Un “coquito”, o gorgojo, insecto coleóptero: “Anthonomus grandis”, el Picudo, llamado así por un alargamiento de su aparato bucal, en forma de “pico”. La hembra de éste insecto coloca sus huevos (oviposita) dentro de los botones florales, huevos que harán eclosión en tres o cuatro días, y las larvas quedarán resguardadas por la flor en botón, de la que tomarán su alimento, destruyendo por tanto la flor. Dos o tres semanas después de la ovoposición, sale el adulto a la intemperie y comienza nuevamente su ciclo. Considerando que una sola hembra de Picudo es capaz de parasitar hasta doscientas flores, se comprende fácilmente el por qué esta plaga se propaga como el fuego, convirtiéndose en la más temida y peligrosa del algodonero. La planta se puede ver verde, frondosa, exuberante, de muy buen porte, pero sin una flor. Sin flor, no hay fruto y sin éste, no hay cosecha.

El Picudo acaba con la producción de fibra, tradición de casi doscientos años en el pueblo de Enterprise, condado de Coffee, Alabama, y los agricultores se declaran en bancarrota. La comunidad es seriamente afectada, (desventaja de los monocultivos), y se ven obligados a adoptar medidas extraordinarias, diversificando los cultivos, destacando entre ellos la caña de azúcar, el maíz y sobre todo: el maní. Este último rubro les permite obtener suficientes ingresos con menos trabajo y en menor tiempo que el algodonero, ventajas que les permitiría recuperarse pronto de la pérdida de su cosecha de algodón. El favorable impacto económico fue de tal magnitud, que en poco tiempo, la comunidad de Enterprise estaría agradecida de aquel insecto que los obligó a dar un paso hacia el progreso.

VI.-  EL MONUMENTO

La comunidad de Enterprise le rinde un homenaje al Picudo, erigiendo una estatua, que consiste en una mujer que sostiene en sus brazos elevados al cielo, en señal de victoria, al insecto. Se ubica en pleno centro de la ciudad, en el cruce de las calles de College y Main. Al pie del monumento reza la siguiente leyenda: “EN PROFUNDA GRATITUD AL PICUDO Y LO QUE HA HECHO, PUES NOS TRAJO LA PROSPERIDAD. ESTE MONUMENTO FUE LEVANTADO POR LOS CIUDADANOS DE ENTERPRISE 11/12/1919”

Además de propiciar la prosperidad de Enterprise, el Picudo proporcionaría a la ciudad un récord: Es la única en el mundo en contar con un monumento a un insecto, sirviendo de referencia turística para los E.E.U.U. y para el mundo.

Amigos lectores de “SOMOS VIRGINIA”, ha sido un honor. Hasta la próxima entrega de “Una Cita Con La Historia”

Hambruna Irlandesa

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A mediados del Siglo XIX, durante el quinquenio 1845 – 1849 ocurre en la isla europea de Irlanda una de las mayores tragedias registradas por la humanidad hasta entonces. Tragedia que marcaría por siempre a la nación irlandesa, y que dejaría -muchas veces para bien- profunda huella en varios países, entre ellos los Estados Unidos. Invito a los estimados lectores de “SOMOS VIRGINIA” a realizar una breve lectura sobre este hecho.

ANTECEDENTES.

  1. LA PAPA.

El cultivo de la papa (patata) se remonta a varios siglos antes de la llegada de Colón a América. Originaria de la Cordillera de Los Andes, el tubérculo se cultivó desde el norte de Chile y Argentina, extendiéndose por valles y montañas andinas hasta la Sierra de Santa Marta en Colombia y hacia el Nor-Este, hasta Los Andes venezolanos.

La Conquista del Perú por parte de Francisco Pizarro, permite a España recibir -además de centenares de toneladas de oro, plata y piedras preciosas-, toneladas del tubérculo, que servirían de alimento a los marinos durante su regreso y, con el paso del tiempo, se siembra su semilla en tierras europeas. Ninguna hortaliza, raíz o tubérculo conocido por el europeo hasta entonces, proporciona tan generosa cantidad de alimento por superficie sembrada, (hasta cuarenta toneladas por hectárea). Con estas bondades se extiende rápidamente su cultivo por el resto de Europa, convirtiéndose en alimento fundamental en la dieta del europeo. De hecho, la papa reduce sustancialmente el hambre en ese continente, favoreciendo el crecimiento poblacional en toda Europa, continente que padecía de frecuentes hambrunas, debido al abandono del trabajo en el campo,  producto muchas veces de sus constantes guerras y conflictos.

Sobre la importancia y trascendencia del cultivo de la papa, Irlanda sería fiel testigo.

  1. LA IRLANDA AGRARIA DEL SIGLO XIX.

A mediados del Siglo XVII ocurre la llamada “Revolución Inglesa”, donde es abolida la monarquía y el 30 de Enero de 1649 el Rey Carlos I es decapitado. Cuatro meses después, el 19 de Mayo, se levanta un “Acta” que declararía a Inglaterra como “Mancomunidad” (Commonwealth), incrementando ésta nación su dominio y poder sobre las ya sometidas Escocia e Irlanda, cuya población será tratada como sirvientes, y que no tardarían en protestar, rebelándose frecuentemente contra tantos atropellos.

De la Cámara de los Comunes surge el diputado Oliver Cromwell como líder militar, quien con apenas algunos principios básicos en el arte de la guerra, domina estos intentos de rebelión, ascendiendo hasta el grado de Comandante en Jefe del ejército inglés. Cuatro años más tarde, el 16 de Diciembre de 1653, Cromwell se proclama como: “Lord Protector de Inglaterra, Escocia e Irlanda”; desde entonces, los católicos irlandeses son sometidos a un sistema de explotación servil transformándose en aparceros de los terratenientes ingleses, y obligados a cumplir severas condiciones de trabajo, así como al pago de onerosos impuestos (en moneda o en especie); son expropiadas sus tierras y se les niega el derecho a la propiedad. Vivirán a una distancia no menor de 5 millas de la ciudad, alquilados, y con cánones de arrendamiento que rayan en la usura. Para ganarse su sustento, los Terratenientes Ingleses les permiten cultivar una huerta de hortalizas, a cambio de una cuota de producción de trigo, que EN SU TOTALIDAD será destinada a Inglaterra.  Una vez finalizada la Dictadura de Cromwell, se restituyó la monarquía (1660), pero aquella injusta condición de servilismo y sometimiento hacia los agricultores irlandeses seguirá vigente durante los Siglos XVIII y XIX, finalizando (con diversos matices en sus términos) a principios del Siglo XX.

  1. LA TRAGEDIA.

Llega el año de 1845 y los irlandeses, que dependen del cultivo de papas, que les garantiza su alimento durante el frío invierno, comienzan su rutina de siembra. A las pocas semanas de nacida, la planta de la Papa presenta síntomas hasta ahora desconocidos por ellos. Una mancha negra en la hoja deja perplejos a los sacrificados irlandeses. No conocen este mal. La mancha se extiende por toda la planta, por toda la parcela, y como el fuego, por toda Irlanda. No saben qué hacer ante los estragos producido por un patógeno, (el hongo “Phytophtora infestans”), y observan como sus plantas se “queman” como un “tizón” y su acostumbrada y generosa cosecha disminuye de manera drástica. Sus reservas de alimento para el invierno se reducen al mínimo, se espera un invierno de hambre. Tienen el trigo por cosechar, pero los ingleses, sin compasión y de forma por demás despiadada, se lo llevan. Durante el período 1846 – 1849 se mantiene esta catástrofe, con el agravante que, dada la quiebra económica, los campesinos no podrán pagar el alquiler de su vivienda y son desalojados, comenzando en toda Irlanda un verdadero peregrinar de hambre y miseria, observándose por sus caminos miles de cadáveres de personas fallecidas por inanición.

4.- CONSECUENCIAS.

La pérdida de vidas humanas por inanición será el más cruel resultado directo del daño provocado durante esta tragedia. Se toma como referencia un censo realizado cuatro años antes -en 1841- donde se contabilizan 8,5 Millones de habitantes. Durante el período 1845 – 1849 se cuentan 1,5 Millones de fallecidos por la hambruna.

Verdaderas oleadas de emigración será la segunda gran consecuencia, a diversos destinos como Argentina, Chile, Uruguay, México, Canadá, Inglaterra o los Estados Unidos. A finales de 1849 la población irlandesa se reduce a menos de la mitad, disminuyendo a 4 Millones de personas, hecho solo equiparado a la temible “Peste Bubónica” que diezmó a la Europa Medieval.

Los Estados Unidos recibirán a centenares de miles de emigrantes que dejaran huella en la formación de la nación. Entre estos se abre paso, por ejemplo, William Ford, padre de Henry Ford, quien sería el fundador de “Henry Ford Company”.

Se estima que ocho presidentes de los Estados Unidos tienen sangre irlandesa, algunos emigrantes directos de la hambruna, como los antepasados de John Fitzgerald Kennedy y Ronald Reagan.

En el plano cultural, Estados Unidos seguirá una tradición irlandesa muy preciada: La celebración del “Día de San Patricio” donde muchos estadounidenses se visten de verde, como el símbolo del trébol irlandés.

Así, se puede afirmar que aquel patógeno que enfermó a la papa irlandesa, prácticamente cambió el curso de la historia.

Estimados lectores de “Somos Virginia” los invito a nuestra próxima entrega en “Una Cita Con la Historia”

William Villareal

Ingeniero y Profesor Universitario

 

Francisco de Miranda y la Independencia de Sur América

Seguimos amigos lectores de “Somos Virginia” tras los pasos del Precursor de la Independencia Suramericana, el General Francisco de Miranda, quien durante la Revolución Francesa, se llena de gloria en las batallas de Amberes y Valmy (20 de Septiembre de 1792), y  junto a los Generales Dumouriez y Kellerman, salvan a la recién nacida Republica de Francia. Ese mismo día, en Paris, se constituye “La Convención”,  que conducirá el destino de La Republica. Este Organo juzga, sentencia y ejecuta al Rey: Luis XVI (25 de Enero de 1793).

Francia es amenazada de nuevo. Esta vez,  Austria y Holanda desean venganza por la ejecución de Luis XVI. Dumouriez, que no quiere esperar un ataque en el propio Paris, organiza el  ejército y va a la frontera nuevamente, contra el enemigo. Robespierre, desde la Convención, se opone y denuncia esta campaña militar, pero no hay marcha atrás, (la Convención es girondina), Francia ataca.

El General Dumouriez, planifica y dirige la invasión a Holanda.  Miranda comanda una División. En el campo militar fracasan, son derrotados en Neerwinden, aunque detienen la amenaza  Austro-Holandesa,  a muy alto costo,  para una Francia que tiene sus arcas totalmente agotadas. La Convención exige cuentas a Dumouriez y a Miranda.  Dumouriez le propone a Miranda dar un golpe de  Estado, así  no tendrán que enfrentar a la justicia revolucionaria, Miranda se niega (su integridad no se lo permite) y le recuerda a Dumouriez que aun tiene bajo su mando una División y que no dudaría en atacarlo si atenta contra la Republica; Dumouriez, ante semejante respuesta,  desiste de su perversa idea y abandona su Ejercito (28 de Marzo de 1793), y como desertor se refugia en Austria, territorio enemigo.

El General Miranda, aun conociendo el riesgo de enfrentar a la Convención, regresa con su ejercito a Paris;  es arrestado, y enjuiciado. El ilustre abogado Chauveau Lagarde se encarga de su defensa  en forma magistral, dictando catedra. Casi dos meses después y luego de innumerables sesiones,  el16 de Mayo, el presidente del jurado, Dumont, pronuncia sentencia: “Inocente”. Lo declaran “Ciudadano Ejemplar” Miranda es alzado en hombros. Es un hombre libre, en la Francia Revolucionaria.

Paris es un torbellino de pasiones políticas, ahora los jacobinos toman el poder, Robespierre preside la Convención, impone el llamado “Régimen de Terror” que terminara en macabra carnicería (habrá miles de guillotinados).  Detienen a notables  girondinos. De entrada, ejecutan a veintinueve de ellos. Miranda, quien ha disfrutado apenas cincuenta días de libertad, es detenido nuevamente el 9 de Julio; su delito? Ser girondino. Se siente pesimista y durante el siguiente año y medio vivirá  una desesperante agonía, en cualquier momento pueden venir por el, para llevarlo directo a la guillotina, hasta que el azar viene en su ayuda, la Convención acusa y detiene al propio Robespierre, su acérrimo enemigo, quien es guillotinado

Una vez ejecutado quien lo llevo a prisión, Miranda es liberado el 15 de enero de 1795. Luego de tres anos, abandona Francia regresa a Londres (1798) y continua con sus diligencias y trámites para su proyecto de independencia en Sur América. Le nace su primer hijo, Leandro,  de su ama de llaves, Sara Andrews.

Realiza  numerosos tramites y diligencias ante el gobierno Ingles, sin resultado alguno, totalmente infructuosos. Ofrece a los ingleses el comercio libre con la América hispana, pero no es suficiente,  sale con las manos vacías. Por tanto, se marcha de Inglaterra el 2 de Septiembre de 1805,  dirige sus pasos a Estados Unidos, donde cuenta con grandes amigos. Llega a Nueva York el 9 de Noviembre de 1805. Encuentra apoyo. Samuel Ogden le dona 20,000 $, varios comerciantes  le donan 2,500 $ c/u, programa de inmediato la invasión a Venezuela. El Presidente Jefferson  lo recibe, le muestra gratitud por su desempeño  y heroísmo en la Independencia Norteamericana, pero le recuerda que Estados Unidos debe mantenerse neutral pues España colaboro con su guerra de independencia, sin embargo, le permite obrar en suelo estadounidense con libertad.

Pero no todo es color rosa por estos lares, el ex vicepresidente Aaron Burr lo traiciona. Delata su plan ante el embajador español el Marques Casa Yrujo, la inteligencia española le sigue de cerca,  le acecha, lo observa.

Con el dinero recaudado, Miranda adquiere un barco, el “Leander” de 180 toneladas. Contrata marinos y voluntarios, adquiere 2 imprentas, armas, pólvora, municiones y suficiente bastimento. Parte de Nueva York el 2 de Febrero de 1806,  se embarca rumbo a Haití, que ya se había independizado de Francia, llega al puerto de Jacmel el 18 de ese mes. Allí adquiere dos goletas: “Baccus” y  “Bee”.  Repone provisiones. El 12 de Marzo iza por primera vez en sus barcos una bandera, tricolor, amarillo, azul y rojo, que luego servirá de modelo para tres naciones: Venezuela, Colombia y Ecuador. (En Venezuela, se celebra esa fecha como “El día de la Bandera”).

La delación de Burr atenta contra la expedición mirandina. Da aviso a Madrid, Venezuela, Puerto Rico y Cuba. España se prepara, lo espera.  Miranda ignora esta traición, el factor sorpresa no será ventaja y se presenta en el puerto de Ocumare (costa venezolana) el 27 de Abril de 1806.

De la nada, se presentan dos buques de guerra españoles. El “Leander” los avista, y da la orden al “Baccus” y al “Bee” de atacar por sotavento, el “Leander” atacara por barlovento. Se produce intenso fuego de artillería y después de ocho horas de combate, las dos goletas mirandinas son atrapadas,  el “Leander” a punto de ser volado en mil pedazos, parte de inmediato, huye, le persigue un buque español, pero es inútil. Miranda logra llegar a Trinidad y por ultimo regresa a Inglaterra. Esta acción será registrada en la historia como el primer ataque militar de envergadura por una de sus colonias contra el imperio español.

Cuatro años más tarde, el 19 de Abril de 1810, un movimiento de ciudadanos en Caracas depone al Capitán General de la Provincia de Venezuela Don Vicente Emparan. Parte para Londres una delegación de venezolanos formada por: Luis López Méndez, Andrés Bello y Simón Bolívar, a solicitar apoyo del gobierno ingles, se entrevistan con Miranda y le solicitan que regrese a Venezuela para apoyar su movimiento de independencia. Miranda accede y llegamos así  al 5 de Julio de 1811, donde siete provincias: Mérida, Trujillo, Barinas, Caracas, Barcelona, Cumana y Margarita, firman el “Acta de Independencia” y redactan la “Constitución”. Nace la Republica de Venezuela.

España no quiere dejarse arrebatar semejante tesoro y envía tropas  al mando del oficial Domingo de Monteverde, quien invade desde Puerto Rico. Este español llega a La Vela de Coro, avanza hasta Coro, Carora, El Tocuyo, Valencia; es necesario enfrentarlo y Miranda parte de Caracas al frente del ejército. Le acompaña el Coronel Simón Bolívar. Miranda fija su Cuartel General en Maracay. Intenta recuperar Valencia. Monteverde lo rechaza. Miranda retrocede hasta el poblado de “La Victoria”. Allí se presenta Monteverde. Miranda toma su espada, y el mismo se pone al frente de un cuerpo de lanceros. Ataca a Monteverde y lo derrota. Monteverde se retira, muy maltrecho. El Coronel Bolívar le propone a Miranda perseguir a Monteverde y rematarlo, el propio Coronel ejecutaría la acción, pero Miranda observa a su tropa agotada, maltrecha. Se niega. Bolívar, muy a su pesar e impotente ante su superior, obedece. Pero no le perdonara a Miranda este hecho.  (Solo muchos anos después entenderá Bolívar a Miranda, confesando este hecho a su dilecto amigo el Gran Mariscal Antonio José de Sucre en 1828).

España bloquea las costas venezolanas,  interrumpe el intercambio comercial, la guerra empeora la situación, hay reclutamientos forzados. Se abandona el campo, agricultura y ganadería están por el suelo. Surge el hambre y el descontento general contra los republicanos. La población civil se subleva contra la Republica. Hay levantamiento y revuelta de negros en Barlovento.

Miranda considera que ha dejado de latir el corazón de la republica. En La Victoria, una Junta de Ciudadanos se reúne de emergencia. Autorizan a Miranda a capitular. El 25 de Julio de 1812 firma la capitulación ante Monteverde. Muere así, la Primera Republica.

Posteriormente un grupo de oficiales venezolanos (entre ellos Bolívar,) conspiraran contra Miranda y lo entregaran a las autoridades españolas. Lo encierran en prisión en el puerto de La Guaira, luego lo trasladan a Puerto Cabello y de allí a España. Lo encierran en Cádiz, en la prisión de “La Carraca” donde enferma de apoplejía,  fallece el 14 de Julio de 1816 (fecha aniversario de la toma de “La Bastilla”) a la una de la madrugada. Sus últimas palabras fueron:   “…déjenme morir en paz”

Cordiales saludos amigos lectores de “Somos Virginia”

 

Francisco de Miranda y la revolución francesa

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Continuamos estimados lectores narrando las hazañas del Prócer Venezolano y Héroe de la Independencia Americana, Francisco de Miranda, que lo llevaran, después de largo tiempo, a la Francia de finales del Siglo XVIII, donde se gesta una revolución que cambiara el curso de la historia y de la humanidad.

Luego de la Batalla de Pensacola, donde España recupera del Imperio Ingles el territorio de Luisiana (Nueva Orleans) y Florida, Miranda quien era un verdadero erudito o sabio de la época aprovecha su estadía en Norteamérica para adquirir nueva literatura que le permita incrementar su ya notable acervo cultural. Libros por lo general prohibidos por la temible Inquisición, cuya lectura es considerada como delito, muchas veces castigada con la pena de muerte. Cajigal y su ejército se retiran a Cuba y con él va Miranda estrenando su rango de Teniente Coronel, impaciente por “devorar” su nueva adquisición literaria. (Todos estos detalles están escritos en su diario que el mismo llamo “Colombeia” y que el héroe escribió durante casi cuatro décadas)

Al llegar a la Isla, la temible Inquisición se lanza contra el oficial venezolano, pero sabe que este cuenta con el apoyo incondicional del Gobernador Cajigal. Así que, el propio Obispo de La Habana, Monseñor Echeverría  viaja a España para denunciar a Miranda ante el  Rey Carlos III, llevando consigo una “verdadera bolsa de veneno” consistente de calumnias, injurias y mentiras. El Rey ordena su comparecencia ante la Corte, lo que obliga a Miranda a convertirse en prófugo de la justicia española, y, llevando consigo (además de sus libros) la semilla del rencor hacia el despotismo español, iniciando así  un viaje que lo llevaría a recorrer parte de los Estados Unidos y casi toda Europa (llegaría hasta Turquía), cultivando la amistad de los más insignes personajes del momento, en U.S.A. asiste a tertulias, reuniones y cenas con el Presidente George Washington y con su entrañable amigo John Adams (quien sería el Segundo Presidente de la Unión). Alterna con el Coronel Knox, visita el centro de estudios y formación militar West Point, y de Boston parte para Inglaterra se entrevista con el Primer Ministro William Pitt, viaja por Europa visitando Austria, Prusia, Italia, Grecia, Turquía. En Rusia, la Emperatriz Catalina II se convierte en su protectora (y para algunos historiadores en su amante), Príncipes, Duques, Condes (y Condesas), oyen, comparten y disfrutan de sus sabias alocuciones.

En 1789 Miranda se encuentra nuevamente en Londres, y desde allí se entera de la revuelta ocurrida en  aquella Francia de Luis XVI,  cuya población había sido sometida a un sistema de producción (vale decir explotación) feudal, donde sus habitantes en pleno se convirtieron en “vasallos” o “sirvientes”, y los privilegios eran totalmente reservados para el Rey y la aristocracia o nobleza. Imposible para un vasallo superar esta condición y su calidad de vida era limitada a la extrema pobreza, cada uno, de hecho, indigente en su feudo. Empeora esta situación, la quiebra económica de la Francia de entonces, producto de su intervención, aliada con España contra  Inglaterra, en la guerra de Independencia norteamericana, y su esfuerzo por mantener territorios en Canadá.

Este insoportable modo de vida sufrido por la población durante siglos, y agravada en los últimos anos,  colmaría la paciencia del pueblo francés, estallando en una rebelión que tiene su momento culminante el 14 de Julio de 1789, con la toma de “La Bastilla”. A partir de este momento una serie de eventos van mermando las facultades de la corona y Luis XVI es convertido en figura simbólica, pues se vio limitado en sus funciones como monarca por la Asamblea, prendiendo las alarmas de las monarquías vecinas: Prusia, Inglaterra, Bélgica y Rusia

Miranda, desde Londres, no puede ser indiferente ante un movimiento que habla de libertad, igualdad y fraternidad y decide jugársela,  presentándose en 1792 en la Francia revolucionaria pero todavía aliada de España cuyo Rey y su Inquisición aun le persiguen con ferocidad. Arriesga así su vida, pero lo atraen los ideales  pregonados por la revolución.

Llega a Paris el 23 de Marzo, y observa que  el reclamo justo del campesinado pidiendo tierras para trabajar, y los burgueses que demandan una cuota de poder combatiendo a la nobleza, se convierte en una lucha a muerte entre los únicos partidos de la revolución: Girondinos y Jacobinos. Establece relaciones con los diputados a la Asamblea Legislativa, los girondinos Gensone, Brissot y Gaudet. Se le señala por tanto como enemigo de los jacobinos, partido que dirige Robespierre.

Desde la Asamblea se constituye la “Comuna” con predominancia Jacobina, y el 20 de Agosto de 1792 encarcelan a la Familia Real, Luis XVI y su esposa María Antonieta.

De inmediato las monarquías vecinas se manifiestan contra la revolución. Desde Austria se prepara una invasión a Francia. Prusia se pliega a Austria, semejante amenaza requiere de medidas urgentes, extraordinarias. El alcalde de Paris, M. Petion,  recurre a su amigo el Coronel Miranda. Ya no se trata de Jacobinos y Girondinos, que se odian a muerte, se trata de la Francia libre, diputados y ministros le solicitan que parta de inmediato para apoyar al General Dumouriez, lo ascienden a General y con ese grado acude Miranda en auxilio de Dumouriez.

Apenas llegado a la frontera, entra en acción, (Europa se convierte en el tercer continente donde Miranda bate sus armas. Hasta ahora, pocos seres humanos se inscriben en esta lista). Miranda comanda dos mil soldados (la mayoría voluntarios sin entrenamiento militar) y el 12 de Septiembre de 1792 enfrenta a seis mil prusianos. Sus profundos conocimientos militares rinden fruto, ubica a sus tropas de manera eficiente, su escasa artillería es la mejor ubicada. El enemigo retrocede. Miranda espera, recupera y repone sus tropas, las reorganiza y avanza hasta alcanzar a los Generales Dumouriez y Kellerman, quienes se encuentran en la ciudad de Valmy frente al ejército prusiano. De inmediato se pone a la orden de estos generales.  El 20 de Septiembre de 1792, comienza un combate entre franceses y prusianos que cambiaría el curso de la historia.

El ejército francés alcanza los 95.000 soldados, en su mayoría voluntarios, sin entrenamiento militar, frente a ellos, Federico II y el Duque de Brunswick comandan el ejército prusiano,  160.000 tropas profesionales, entrenados, con experiencia militar, mejor dotados.

Miranda comanda el flanco derecho, se ve en la necesidad de detener dentro de sus filas intentos de deserción a punta de sablazos. Dumouriez dirige la batalla, ataca con decisión. La batalla se limita al uso de la artillería. El enemigo se da por vencido. Los prusianos capitulan.

Dumouriez reconoce el arrojo y el valor de su Mariscal Miranda. Lo asciende a Teniente General. La batalla de Valmy  queda para la historia como el “antes y después”. Las monarquías europeas retroceden por completo ante la recién nacida Republica de Francia, realizaran tímidos ataques como el de Amberes, el 29 de Noviembre de 1792, donde nuevamente se presenta Miranda, y otra vez, la victoria. Magnifica gloria, que colocaría otro laurel en su frente para la eternidad.

En los  años  siguientes Miranda se desencanta de la revolución. El poder lo toman los Jacobinos. Napoleón Bonaparte da un golpe de Estado y se hace llamar Emperador. Miranda, que se encuentra en Paris, observa con dolor y tristeza como el despotismo usurpa el poder, en franca oposición a sus principios de libertad e independencia. Se retira a Inglaterra, luego Estados Unidos y  dirige sus pasos en pro de la Independencia Suramericana.

Con el paso del tiempo, la república francesa erigirá un monumento que conmemora y honra a sus héroes de la revolución. Así Francisco De Miranda se convierte en el único hispano que grava su nombre en el memorable “Arco de Triunfo” en Paris, lo cual nos llena a todos los hispanos de mucho orgullo.

Es un honor estimados lectores de Somos Virginia el poder describir y compartir con ustedes momentos históricos de gran importancia. Continuaremos este viaje a través de los años en nuestra próxima publicación de ‘UNA CITA CON LA HISTORIA’.

Articulo por: William Villarreal

Ingeniero y Profesor Universitario

Francisco De Miranda Y La Independencia De Los Estados Unidos

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En las siguientes líneas presentaré una breve reseña sobre Francisco de Miranda, insigne venezolano que entrega su vida por la causa de la Independencia del continente Americano y, persiguiendo este ideal, desempeña un papel protagónico en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, además de su gloriosa participación en la Revolución Francesa y en la Independencia  Suramericana (eventos que describiré en otra ocasión).

Nos encontramos así,  ante un héroe que interviene en los acontecimientos históricos  más trascendentes e importantes de la humanidad durante los Siglos XVIII y XIX. Su papel está  enmarcado en las circunstancias  históricas de la época, tales como la pugna entre  los imperios británico y español  por la conquista, colonización  y dominio de los territorios  descubiertos por Cristóbal Colon,  sumado al deseo de independencia de los colonos americanos.

Francisco de Miranda, nace en la Provincia de Venezuela, Colonia de España, un 28 de Marzo de 1750, siendo su padre, Don Sebastián Miranda de Ravelo, aventajado y rico comerciante español, de origen canario, y su madre, Doña Francisca Antonia Rodríguez, Blanca Criolla, oriunda de la Ciudad de Caracas. Francisco fue el primogénito de diez hermanos y recibe una educación primaria y secundaria propia de la época. Culminados estos estudios, comienza un sistema de aprendizaje muy  particular, estudiando a fondo cantidad de libros clásicos y,  gracias a esta “autodidaxia  febril”, adquiere  grandes conocimientos sobre los más diversos temas de interés: Estudia las Naciones dominantes, conoce su historia, geografía,  agricultura, comercio, así como sus leyes y sistemas de gobierno, arte militar, navegación, etc. Conocerá mejor que muchos, ciencias como Física, Matemáticas (apropiada para Ingenieros y Marinos), Filosofía e Historia Universal. Aprenderá a lo largo de su vida ocho idiomas: Español, Ingles, Francés, Griego, Alemán, Ruso, Latín e Italiano, convirtiéndose así en un verdadero erudito, es decir, un sabio de la época.

 

A finales del siglo XVIII,  en Marzo de 1781, Miranda se encuentra  cumpliendo servicio militar en la isla de Cuba, con el grado de  Capitán del Regimiento de Infantería de Aragón, en el ejército español. Inglaterra, que combate a los colonos que aspiran a la independencia en territorio norteamericano,  toma posesión de terrenos que para la fecha pertenecían  a la corona española: “La Florida”,  previamente conquistada por el español Ponce de León.  España no puede tolerar semejante ofensa,  y de inmediato  prepara una expedición desde la isla de Cuba, para desalojar a los ingleses de su territorio;  la comanda el General Juan Manuel de Cajigal.

Cajigal lleva al Capitán Miranda como su ayudante de campo, y enfrentan a los ingleses en Pensacola, puerto de La Florida, los intimidan para que entreguen sus posiciones, pero se niegan y se refugian, obligándolos a establecer un “Sitio” que comienza el 10 de Marzo, fecha de inicio de intensos combates que se prolongan durante casi dos meses, donde Miranda descolló en heroísmo,  hasta que los ingleses caen derrotados, firmando su Capitulación el 8 de Mayo.

En este momento cabe preguntarse: ¿Tiene algo que ver esta acción con la Independencia de Estados Unidos?  La respuesta es completamente afirmativa;  veamos la razón: El General Washington se encuentra en plena campaña militar contra el Ejercito Ingles. Inglaterra comete un error estratégico atacando posesiones españolas en La Florida, menospreciando a un “pequeño destacamento español” en la Isla de Cuba, que con comandantes como Cajigal y Miranda, obligan al Ejercito Ingles a empeñarse a fondo en la defensa de la Plaza, desviando así valiosas fuerzas y recursos restándoles a los ingleses capacidad de respuesta ante la acometida del ejercito patriota.

Gracias a su valeroso accionar en Pensacola, Miranda obtiene su ascenso a Teniente Coronel,  y un año más tarde, el 6 de Mayo de 1782, Cajigal y Miranda se presentan nuevamente en Islas Bahamas, que permanecían bajo mando inglés, demandando al comandante, el británico Jhon Maxwell la rendición de la Plaza,  quien, conociendo el prestigio y heroísmo de estos oficiales españoles en Pensacola, renuncia a un inútil  enfrentamiento bélico firmando su capitulación el 8 de Mayo de 1782. Por encargo del General Cajigal, es Miranda quien redacta el documento pertinente.

Hasta aquí nuestra entrega. Interesante por demás es conocer el accionar de Francisco de Miranda durante la Revolución Francesa, y luego, su gloriosa intervención en la Independencia de Sur América, temas de los cuales analizare en futuras ediciones de SOMOS VIRGINIA.

Articulo por: William Villarreal

Ingeniero y Profesor Universitario